¿Conduces igual independientemente del tipo de carretera? ¡Error! Algo que todo conductor debe tener en mente es la importancia de adaptarse a las peculiaridades de cada vía. Toma nota de cómo conducir en cada tipo de carretera.

Y recuerda que si buscas la garantía de un trayecto seguro, además de respetar las exigencias de autovías, autopistas, carreteras secundarias…, es esencial mantener a punto tu vehículo. Pide cita en el taller de KM0 y asegúrate del buen estado de tu coche.

Compartimos aquí un interesante artículo de e-Automotive. Os animamos a visitar la página para descubrir toda una serie de consejos, recomendaciones, curiosidades…

➡️ Velocidades permitidas 

La velocidad es uno de los principales factores que cambiará dependiendo del tipo de carretera. Por lo tanto, es un indicador del que debemos estar especialmente atentos. En autopistas y autovías la máxima es de 120 kilómetros por hora, mientras que la mínima es de 60. En carreteras nacionales y autonómicas, por su parte, la velocidad máxima permitida es de 90 kilómetros por hora y la mínima suele ser de 50 km/h, aunque hay algunas en la que esta cifra se reduce a 45 o incluso 35.

➡️ Conducir en autopistas y autovías

A la hora de estar detrás del volante en una de estas dos carreteras rápidas se debe mantener la distancia de seguridad, usar los intermitentes para señalizar cualquier movimiento, circular siempre que se pueda por el carril derecho, adelantar con rapidez, estar atentos a los paneles de información y no desacelerar cuando estés en el carril más rápido.

➡️ Conducir en carreteras secundarias… 

Este tipo de vías suelen ser menos seguras debido a que tienen más intersecciones e incorporaciones; además, normalmente tienen más tramos montañosos y con curvas. Por ello, al conducir en ellas hay que tener especial cuidado.

En carreteras secundarias debemos conducir lo más cerca posible del margen derecho, para ofrecerle mayor seguridad a quienes van en sentido contrario. Además, hay que cuidar mucho de mantener la distancia de seguridad, mantener las luces del coche encendidas, aun cuando sea de día, intentar minimizar los adelantamientos y mirar lejos para poder anticipar las maniobras.

Y por supuesto, no olvidar ponerse el cinturón de seguridad y respetar las normas de circulación.

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