Terminado el verano, resulta recomendable someter a nuestro coche a una revisión. Este ha estado expuesto durante meses al calor y altas temperaturas y eso puede dejar huella en su funcionamiento. Estos son algunos de los puntos que requieren una atención especial para evitar sorpresas este otoño.

Los Neumáticos

El factor temperatura afecta especialmente a los neumáticos ya que se encuentran en contacto directo con el asfalto, el cuál esta una temperatura muy elevada en verano y en otoño se enfría y se humedece lo que hace que se vean lo posibles defectos de nuestras ruedas. Esto determina una buena adherencia y capacidad de frenado y por ende, compromete directamente nuestra seguridad.

El Aire acondicionado

¿Sorprendido? El aire acondicionado no solo sirve para enfriar el habitáculo, sino que también es aire seco, lo que permite absorber la humedad y el vaho del parabrisas, algo muy necesario en invierno cuando es muy frecuente que se empañen los cristales y disminuya nuestra visibilidad.

El limpiaparabrisas

Obvio, ya que en otoño son frecuentes las lluvias y mala visibilidad a consecuencia de un mal estado de nuestros limpiaparabrisas puede jugarnos una mala pasada.

Las luces

Los días se acortan en otoño, y haremos mas uso de este dispositivo, no solo para alumbrar nuestro camino, sino para indicar a los demás que donde nos encontramos, es importante revisar todas las luces del vehículo.

Los líquidos

Es muy posible que necesites rellenar los niveles de líquidos del coche, como el aceite, liquido de frenos, y líquido del limpiaparabrisas

La batería

En época de frio, al coche le cuesta mas encenderse, esto puede ser síntoma de desgaste avanzado de la batería. Si la batería tiene más de cuatro años y el motor de tu coche cada vez tarda más en arrancar, es probable que necesite ser reemplazada.